¿Cómo utilizar una grúa para enfermos?

Son muchas las razones por las que enfermos y familiares a su cargo necesitan ayuda técnica para facilitar el desplazamiento dentro del hogar. El alquiler de grúas para enfermos es una solución muy acertada para cubrir esta necesidad de uso temporal; sin embargo, su funcionamiento no siempre queda muy claro. En este artículo te explicamos cómo utilizar este producto ortopédico que hará la vida del enfermo mucho más sencilla.

Tipos de grúas

Existen diferentes modelos de grúa, en función de la finalidad y la ayuda técnica que estemos buscando:

  •  Grúas de transferencia. Son grúas móviles para elevación y traslado del paciente de un asiento a otro y de una habitación a otra. Son muy sencillas de utilizar, fáciles de guardar y ocupan menos espacio que otros modelos.
  • Grúas de bipedestación. Permiten levantar al paciente de pie, de forma total o parcial. Ayudan a tareas como vestirse, cambiar pañales, utilizar el aseo, entrar y salir de un coche.

Con independencia del modelo que necesites, el funcionamiento de estas grúas para enfermos es bastante similar.

Pasos para utilizar una grúa

Si aprender a manipular la grúa, podrás ayudar al enfermo a acceder a diferentes estancias de la casa, como a sentarse en el sofá o a ir al baño. Para ello, es más sencillo si sigues estas 4 reglas:

1.- Ajustar el arnés. Hay diferentes arneses para gúas de enfermos y estos varían en función del modelo y de las necesidades del paciente. Así es como podemos encontrar arneses para personas con obesidad, red para ducha, de tipo hamaca, envolvente con control para las cervicales… La forma más habitual de colocar este arnés es con el paciente tumbado, comenzando por los pies y finalizando por el trono superior.

2.-Preparar la grúa. Cuando el arnés esté colocado, acercamos la grúa y colocamos las correas sobre las asas. La grúa se eleva mediante el simple accionado del botón y el paciente se eleva de forma suave para posibilitar el traslado del paciente.

3.-Trasladar al enfermo. El desplazamiento de la grúa se controla de forma sencilla con el mando. Cuando hayamos llegado al lugar que deseamos, bajamos al paciente y desabrochamos el arnés.

4.-Volver a trasladar al enfermo. Si ahora queremos mover al paciente del sofá de nuevo a la cama, por poner un ejemplo, será tan sencillo como volver a colocar el arnes mientras está sentado. En esta ocasión empezaremos por la espalda para conseguir una mayor comodidad. Cuando terminemos, volvemos a repetir todo el proceso ya explicado.

En consejos extra, con independencia del modelo escogido, es optar por grúas para enfermos que incluyan sistema de descenso manual en caso de agotamiento de la batería, paro de emergencia y una estructura plegable y fácil de transportar.