acido hialuronico

Acido hialuronico para aliviar el dolor articular

El acido hialuronico es una sustancia a menudo conocida por sus aplicaciones estéticas, usado como reductor de arrugas por ejemplo. Pero sus propiedades son beneficiosas para un escenario de situaciones bastante más amplio, como su uso en cirugía dental o en el ámbito que se comentará en este artículo, aplicado al dolor articular.  

 

Sobre el acido hialuronico

El acido hialuronico es un elemento presente de forma natural en nuestro organismo en piel, ojos o articulaciones. En las articulaciones es una parte esencial del líquido sinovial, la sustancia interarticular y de textura viscosa encargada de evitar la fricción entre las partes móviles de las articulaciones a la vez que también absorbe los impactos que se producen al caminar o correr. De esta manera preserva las articulaciones del desgaste y permite su perfecto funcionamiento.

A medida que las articulaciones son sometidas a esfuerzo, sin embargo, el acido hialuronico de nuestro organismo pierde efectividad. ¿Por qué? Se compone de moléculas de gran tamaño que, conforme pasa el tiempo, van reduciendo sus dimensiones. Esto hace que la calidad del ácido en las articulaciones sea menor, de la misma forma que también se reduce su cantidad. En consecuencia las articulaciones pasan a estar expuestas a fricción, con el consiguiente dolor que se genera.

 

La función del ácido sobre las articulaciones

El ácido hialurónico administrado mediante inyecciones es una eficaz forma de subsanar ese daño. Si bien es cierto que no eliminan del todo el dolor ni regeneran el colágeno que la articulación ya haya perdido, sí es muy interesante cómo este aporte externo de ácido hialurónico alivia el dolor (a menudo hasta casi hacerlo desaparecer) y permite que el líquido sinovial recupere su función como viscoelástico.

Este tipo de tratamiento se aplica mediante infiltración en la articulación dañada y sus efectos son notables a partir del mes de su administración, extendiéndose hasta los seis meses de duración de media. Dependiendo del caso particular de cada paciente y de su estilo de vida, estos beneficios pueden extenderse hasta los doce meses tras la infiltración. Superado este periodo, paciente y médico pueden valorar la opción de hacer otra infiltración de ácido hialurónico.

 

Tratamiento para artrosis de rodilla

Es una de las principales prescripciones que se dan a esta sustancia, habiendo sido demostrada su alta eficacia para paliar este tipo de dolor. Según se publicaba en Clinical Medicine Insights, “las inyecciones provocan efectos terapéuticos muy amplios sobre el dolor y sobre la función de la rodilla”.

Para el caso de la artosis de rodilla, el ácido hialurónico actúa de modo que contribuye a lubricar la articulación a la vez que actúa como antiinflamatorio. El dolor de la articulación disminuye de forma muy notable con este tratamiento.

Julia

Julia

La gente sana vive un estilo de vida. No se trata de no tomar ciertos alimentos o de evitar algunas costumbres nocivas. Es más que eso. Estar sano es una cuestión de actitud, de moverse, de tener como objetivo nuestro bienestar físico y también mental. En este blog te ayudaré con consejos y trucos para que consigas esa meta. Y disfruta del camino. ¡No olvides compartir en redes sociales todo aquello que te parezca más útil o te sorprenda!
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